Seis tendencias de diseño urbano para ver en 2018

2017 vio la continuación de la evolución de las expectativas por parte de los consumidores, los desarrolladores, los trabajadores de oficina y las ciudades. Las ciudades y los suburbios cambian constantemente y 2017 supuso más desafíos aún para la integración del mobiliario urbano. Algunos los vimos venir como los cierres masivos de tiendas, mientras que otros nos tomaron por sorpresa (inundaciones históricas y otros desastres naturales).

Así pudimos ver la evolución del mobiliario urbano (bancos, farola, elementos de decoración…) en torno a los consumidores, los desarrolladores, los trabajadores de oficina y las ciudades. ¿Expectativas? El diseño y el desarrollo urbanos ya no son un negocio como estábamos acostumbrados. Con ese espíritu, aquí hay seis tendencias de diseño urbano para ver en 2018:

1. Experiencia, no solo lugar

“Hacer lugar”, que una vez fue el lema de todos los diseñadores urbanos, ya no es suficiente. Ahora todo se trata de la experiencia: cómo se tratan los edificios y los espacios entre ellos en relación con el diseño a escala humana. Los desarrolladores están redescubriendo la importancia de aprovechar la autenticidad y el contexto: la “arquitectura de la franquicia” están fuera. La experiencia tiene un valor real en euros, desde la adyacencia al espacio abierto hasta desarrollos únicos como destinos. La experiencia atrae a los clientes una y otra vez, no solo por las ofertas minoristas, sino también por el sentido de pertenencia y propiedad.

2. Reinvención al por menor

Sin duda, 2017 fue el año de la agitación minorista en cuanto a equipamiento urbano. El año pasado, más de 6,700 tiendas cerraron en España (más si se incluyen cierres de restaurantes) y se proyecta que cierren otros 3,900 en 2018. Los analistas minoristas también predicen un cambio en los centros comerciales regionales, con hasta un 25 por ciento en peligro de cierre. Las ventas en línea de Amazon pueden ser chivos expiatorios convenientes, pero las fusiones y adquisiciones, los hábitos cambiantes de los consumidores y la sobresaturación del comercio minorista en las últimas décadas también tienen la culpa. Un día de ajuste de cuentas era inevitable.

3. Reverdecimiento

Incluso con los influyentes sistemas de parques de “collar de esmeraldas” de Frederick Law Olmstead y parques importantes como el El Retiro de Madrid, el espacio abierto con demasiada frecuencia fue relegado a un “sobrante” espacio secundario. No más.

4. Reurbanización

Décadas de expansión suburbana condujeron a la creación de urbanizaciones aburridas de un solo uso y centros urbanos vacíos. En respuesta, muchos proyectos de uso mixto buscaron recrear patrones familiares anteriores a la Segunda Guerra Mundial, pero estos no siempre responden a las expectativas actuales de los consumidores.

5. A prueba de futuro

Todos los desarrolladores intentan obtener el mayor uso posible de un edificio. Pero, ¿qué sucede con los estacionamientos si la demanda disminuye? Los ingenieros de tráfico están proyectando que España ya pudo haber alcanzado el “pico de estacionamiento”. Con la creciente popularidad de los automóviles compartidos y los servicios de transporte bajo demanda, el uso del automóvil puede estarse estabilizando, incluso antes de la llegada de los automóviles sin conductor.

6. Salones de comida

Si bien las salas de comida han existido durante siglos, el año pasado se reavivó el interés por las ciudades y los suburbios. La sala de comida se ha convertido en la próxima “debe tener”.

¿Que sigue? En 2018, los vehículos autónomos continuarán avanzando, incluso a nivel regulatorio y de seguros. Espere la primera implementación práctica de autobuses lanzadera sin conductor que llegarán a nuestras calles, seguido de la tecnología de coches conectados. Ahí es cuando las cosas realmente se ponen interesantes.

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